El agua, un recurso mal distribuido en un mundo globalizado.
Sólo el 0,26% del agua existente en el planeta es fácilmente accesible para el consumo. Por otro lado una fracción importante de esta agua sufre algún tipo de contaminación. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 1.200 millones de personas consumen agua sin garantías sanitarias, lo que provoca entre 20.000 y 30.000 muertes diarias y gran cantidad de enfermedades.
La OMS considera que la cantidad adecuada de agua para consumo humano (beber, cocinar, higiene personal y limpieza del hogar) es de 50 l/hab-día. A estas cantidades debe sumarse el aporte necesario para la agricultura, la industria y, la conservación de los ecosistemas acuáticos, fluviales y, en general, dependientes del agua dulce. Teniendo en cuenta estos parámetros, se considera una cantidad mínima de 100 l/hab-día.